Recycling Europe alerta del riesgo para los recicladores europeos ante la posible exclusión de mercados asiáticos
Críticas al tratamiento de los residuos metálicos
Recycling Europe cuestiona el tratamiento previsto para los residuos metálicos ferrosos y no ferrosos en el proyecto de lista de países no pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
La organización sostiene que la propuesta podría cerrar el acceso de los metales reciclados europeos a importantes mercados asiáticos y considera que las consecuencias para los recicladores europeos podrían ser significativas.
Según Recycling Europe, la Comisión Europea justifica el sometimiento de estos flujos a un escrutinio específico por la posible presencia de metales pesados tóxicos, el carácter no degradable de los metales y los riesgos ambientales asociados a operaciones como la trituración, la fundición y el refinado. La organización considera que esta caracterización no refleja las condiciones de la industria europea del reciclaje de metales.
Una industria orientada a la recuperación de materiales
Recycling Europe destaca las inversiones realizadas durante décadas por el sector en tecnologías de reciclaje, seguridad laboral y comportamiento ambiental.
La organización cifra en aproximadamente 100 millones de toneladas de acero reciclado y 6,2 millones de toneladas de aluminio reciclado al año la producción obtenida mediante estas actividades, además de otros metales que son recuperados y reincorporados a la economía.
En este contexto, Recycling Europe sostiene que los residuos metálicos ferrosos y no ferrosos no son inherentemente peligrosos. Según la organización, la normativa europea ya diferencia entre residuos peligrosos y no peligrosos atendiendo a su composición y propiedades.
El caso de los mercados asiáticos
Uno de los puntos señalados por Recycling Europe es el posible efecto de la propuesta sobre determinados destinos asiáticos. La organización afirma que India quedaría efectivamente excluida como destino para los residuos metálicos ferrosos y no ferrosos procedentes de la Unión Europea.
Recycling Europe cuestiona esta situación y la contrapone al hecho de que la Comisión esté considerando simultáneamente la incorporación de dos instalaciones de reciclaje de buques de India a la lista europea de instalaciones autorizadas. La organización utiliza esta comparación para cuestionar la coherencia del tratamiento aplicado a los distintos flujos relacionados con los metales.
El papel de las exportaciones para los recicladores
La organización señala que los recicladores europeos destinan la mayor parte de los metales recuperados a fabricantes de la propia Unión Europea y que alrededor del 20 % se exporta.
Según Recycling Europe, estas exportaciones permiten dar salida a los volúmenes que no pueden ser absorbidos por la demanda europea. Por ello, considera que restringir los mercados internacionales no generaría automáticamente una demanda adicional dentro de Europa.
La organización advierte de que una reducción de las posibilidades de exportación podría dejar a los recicladores con menos salidas comerciales, menores valores para los materiales y mayores excedentes, lo que, según su posición, podría terminar afectando a la viabilidad económica de las actividades de recogida, clasificación y reciclaje.
Una petición de revisión del proyecto
Recycling Europe pide a la Comisión Europea que revise el tratamiento previsto para los residuos metálicos ferrosos y no ferrosos y que la lista definitiva se base en los riesgos concretos de cada flujo de residuos y en las condiciones demostradas de los países e instalaciones receptoras.
La organización defiende así que la evaluación ambiental de cada flujo y de las condiciones de gestión debe determinar la posibilidad de exportación, en lugar de aplicar una consideración general de mayor riesgo a los residuos metálicos.







