Una biorrefinería convierte los posos de café en materias primas para biodiésel, prebióticos y agricultura
Una alternativa para valorizar seis millones de toneladas de residuos
Cada año se generan alrededor de seis millones de toneladas de posos de café en todo el mundo, una parte importante de los cuales termina en vertederos o se destina a incineración. Para aprovechar este residuo, un equipo de la Universidad de Granada ha estudiado el diseño de una biorrefinería que permita transformar sus componentes en productos de valor añadido para distintos sectores industriales.
El trabajo, desarrollado en el grupo de investigación Ingeniería de Procesos Sostenibles, analiza tanto las posibilidades de aprovechamiento del material como las condiciones necesarias para su eventual aplicación industrial. La propuesta se basa en un enfoque multiproducto, que busca obtener diferentes compuestos a partir de un mismo residuo y diversificar sus posibles salidas comerciales.
Tres vías de aprovechamiento: energía, nutrición y agricultura
La biorrefinería contempla la obtención de tres grupos de productos:
- El primero es un aceite que puede emplearse como materia prima para fabricar biodiésel.
- El segundo comprende carbohidratos con actividad prebiótica, con posibles aplicaciones en el sector nutracéutico.
- El tercero son los bioquelatos, compuestos que pueden mejorar la disponibilidad de micronutrientes para los cultivos y utilizarse en procesos de biofortificación agrícola.
La tecnología principal del proceso es la carbonización hidrotermal, que trata biomasa húmeda bajo condiciones elevadas de temperatura y presión. Esta operación genera una fracción líquida, rica en compuestos solubles, y otra sólida, con un elevado contenido en carbono. Ambas se someten posteriormente a distintos tratamientos para recuperar los productos previstos.
La combinación de estas vías de valorización pretende aprovechar diferentes componentes de los posos de café y reducir la dependencia de un único producto o mercado.
La simulación estima una tasa interna de retorno del 18,53 %
Uno de los aspectos diferenciales de la investigación es que no se limita a describir posibles aplicaciones del residuo, sino que incorpora una evaluación técnico-económica mediante el programa de simulación industrial SuperPro Designer.
Los investigadores compararon diferentes configuraciones de operación para analizar su rendimiento económico y ambiental. En uno de los escenarios, con una capacidad de tratamiento de diez toneladas por lote, el modelo estima un valor actual neto de 108,2 millones de dólares, una tasa interna de retorno del 18,53 % y un periodo de recuperación de la inversión cercano a cuatro años.
Según la Universidad de Granada, esa capacidad equivaldría aproximadamente al 3 % de los posos generados en una planta industrial de referencia. Los indicadores corresponden a los resultados de la simulación y no a una instalación comercial en funcionamiento. La viabilidad económica, además, depende de la configuración y de las condiciones operativas consideradas.
El consumo energético y los disolventes, principales retos ambientales
El estudio incorpora también una evaluación ambiental del ciclo de vida, realizada en colaboración con el área de Tecnologías del Medio Ambiente de la universidad. Este análisis identifica los factores que más contribuyen al impacto ambiental del proceso.
Entre ellos destacan el consumo de energía térmica, especialmente en forma de vapor de agua, y el uso de disolventes durante las operaciones de tratamiento y recuperación de los productos. Estos resultados apuntan a la necesidad de mejorar la eficiencia energética y reducir el empleo de disolventes para avanzar hacia una configuración ambientalmente más favorable.
La evaluación conjunta de los aspectos económicos y ambientales permite identificar tanto las condiciones con mejores perspectivas de rentabilidad como las operaciones que requieren mejoras antes de plantear una aplicación industrial.
Un modelo multiproducto pendiente de optimización
La investigación sitúa los posos de café como una materia prima potencial para la bioeconomía, al explorar su transformación en productos destinados a los sectores energético, nutracéutico y agrícola. La obtención simultánea de varios compuestos podría ampliar las oportunidades de aprovechamiento y mejorar la rentabilidad global del proceso.
No obstante, los resultados corresponden a una evaluación basada en simulación. Para avanzar hacia una posible implantación industrial, será necesario optimizar el consumo de energía y disolventes y comprobar el comportamiento del proceso en condiciones operativas adecuadas.
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