Crisis de residuos plásticos importados en Adana (Turquía): riesgos ambientales y sanitarios
La ciudad de Adana se ha convertido en un foco de acumulación de residuos plásticos importados, muchos de los cuales no son reciclables. El incendio del 21 de septiembre de 2025 en las instalaciones de Çetin Plastik, activo durante 36 horas, liberó humo tóxico que afectó barrios residenciales y zonas agrícolas. La exposición incluyó gases peligrosos, partículas de microplástico y cenizas, con efectos directos sobre la salud respiratoria y ocular de la población.
Impactos ambientales y sanitarios
- Emisión de dioxinas, furanos, hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) y metales pesados.
- Contaminación de suelos agrícolas y canales de riego, afectando cultivos y huertos de cítricos.
- Riesgo elevado para niños, personas mayores y enfermos crónicos.
- Acumulación de residuos en el aire, suelo y agua, comprometiendo la seguridad alimentaria y medios de vida rurales.
Gestión de residuos y fallos estructurales
- Desde 2018, tras restricciones en Asia, residuos europeos (Reino Unido, Alemania, Países Bajos) se envían a Turquía bajo la etiqueta de reciclaje.
- Gran parte del plástico importado es mezclado, contaminado o degradado, por lo que no se recicla.
- Cuando el reciclaje no resulta rentable, los residuos se abandonan, vierten ilegalmente o se incineran a cielo abierto.
- Entre 2020 y 2025 se registraron ~200 incendios en plantas de reciclaje de Turquía, 15–20 solo en Adana, evidenciando un problema estructural y recurrente.
Dimensión social y justicia ambiental
- La comunidad soporta los impactos de políticas internacionales de residuos, descrito como “colonialismo ecológico”.
- Incendios frecuentes y exposición continua a contaminantes químicos afectan la salud, calidad de vida y derechos de la población local.
- La región se ha convertido prácticamente en el “vertedero de Europa”, con aproximadamente 400.000 toneladas de residuos plásticos importados al año solo para Adana.
Movilización social y demandas
Plataformas ciudadanas y partidos locales exigen:
- Prohibición total de importaciones de residuos plásticos.
- Inspecciones ambientales y vigilancia sanitaria de la población afectada.
- Aplicación estricta de la normativa ambiental y penal.
- Mayor transparencia y rendición de cuentas en la gestión de residuos.
Conclusión
La crisis de Adana revela los límites del modelo actual de comercio internacional de residuos plásticos, basado en una narrativa de reciclaje que no se corresponde con la práctica real. La situación combina emergencia sanitaria, contaminación ambiental y vulneración de derechos, requiriendo reformas estructurales en gestión de residuos, prevención en origen y políticas de responsabilidad extendida del productor.






