Economía circular: barreras actuales y seis palancas de acción para su adopción
Aunque la economía circular se promueve cada vez más como alternativa al modelo lineal “tomar‑producir‑desechar”, los datos muestran que su progreso real está rezagado: la proporción de materiales secundarios en la economía global cayó del 9,1 % en 2015 al 6,9 % en 2021.
La investigación académica sugiere que la transición circular no es únicamente un desafío técnico o de diseño, sino sobre todo un reto de compromiso de actores. Es decir, sin que consumidores, empresas y gobiernos se involucren activamente, los modelos circulares no se consolidan.
1. Motivación: comunicar y asegurar beneficios
Para que los agentes se movilicen hacia la circularidad, primero deben ver claros los beneficios:
- Visibilidad de impactos concretos: mostrar reducciones de CO₂, ahorro de recursos o datos de ciclo de vida para que el valor circular sea comprensible.
- Reducción de incertidumbres: garantías, servicios de reparación y ventajas económicas (por ejemplo, modelos de alquiler o reacondicionamiento) aumentan la confianza en opciones circulares.
- Ejemplos incluyen marcas que comunican ahorros explícitos de agua y emisiones para productos reparables o reutilizables.
2. Oportunidad: crear entornos que faciliten la circularidad
Incluso con motivos claros, los stakeholders no actuarán si el contexto no lo permite:
- Redes colaborativas y asociaciones: plataformas y ecosistemas que conecten logística, reacondicionamiento y reciclaje facilitan los flujos circulares.
- Normas y políticas habilitadoras: regulaciones como el derecho a reparar refuerzan prácticas que prolongan la vida útil de productos, legitiman la reutilización y hacen socialmente aceptable el comportamiento circular.
3. Capacidad: equipar para actuar
La economía circular exige recursos, infraestructura y conocimientos adaptados:
- Financiación e infraestructura: préstamos dedicados, redes de devolución y puntos de recolección ayudan a despejar barreras económicas o logísticas.
- Educación y habilidades: formación en reparación, diseño circular y modelos de negocio alternativos transforma la percepción y práctica de los agentes (por ejemplo, talleres de reparación comunitaria o cursos universitarios sobre diseño circular).
Síntesis de las seis palancas (motivo, oportunidad y capacidad)
- Comunicar beneficios claros de modelos circulares para generar motivación real.
- Eliminar barreras de percepción ofreciendo garantías y servicios de apoyo.
- Promover asociaciones estratégicas para crear sistemas circulares funcionales.
- Legitimar prácticas circulares mediante normas, estándares y ejemplos positivos.
- Proveer recursos e infraestructura que permitan acciones circulares cotidianas.
- Fomentar capacitación y habilidades para que los stakeholders actúen con confianza.
Conclusión
El progreso hacia una economía circular requiere que motivar, habilitar y capacitar se implementen juntos y de manera reforzada. Iniciativas aisladas — como incentivos puntuales, campañas o infraestructura aislada — tienen impacto limitado si no se combinan con incentivos sociales, normativos y educativos que conviertan la circularidad en una práctica cotidiana y accesible para todos los agentes involucrados.






