De residuos de madera a viviendas impresas en 3D: el proyecto de la Universidad de Maine
Los residuos de la industria maderera pueden encontrar nuevas aplicaciones como materia prima para productos de construcción. Con este objetivo, investigadores de la Universidad de Maine trabajan en BioHome3D, una tecnología que permite fabricar mediante impresión 3D los principales elementos de una vivienda utilizando materiales de origen forestal y biorresinas. En agosto de 2026, la universidad anunció una nueva fase del proyecto junto con la organización sin ánimo de lucro Penquis, destinada a producir hasta nueve viviendas en el área metropolitana de Bangor y comprobar si el sistema puede pasar de un prototipo experimental a un modelo de fabricación a mayor escala.
De los residuos de aserradero a los materiales de construcción
BioHome3D emplea fibras de madera y biorresinas para imprimir los suelos, las paredes y la cubierta de las viviendas. La tecnología aprovecha residuos procedentes de los aserraderos de Maine y los convierte en materia prima para fabricar elementos constructivos, abriendo una vía alternativa de aprovechamiento para materiales del sector forestal.
El primer prototipo, presentado en noviembre de 2022, tenía una superficie aproximada de 56 metros cuadrados. La vivienda se fabricó mediante impresión 3D en módulos que posteriormente se transportaron y ensamblaron sobre una cimentación. A diferencia de otros sistemas de construcción impresa, que suelen imprimir únicamente las paredes y recurren a métodos convencionales para completar el resto de la estructura, BioHome3D integra también los suelos y la cubierta en el proceso de fabricación aditiva.
La universidad señala que los materiales utilizados en el prototipo son reciclables. Este planteamiento busca reducir la dependencia de materias primas convencionales y aprovechar recursos locales, aunque la aplicación futura de la tecnología dependerá de la validación de sus prestaciones y de las condiciones necesarias para su uso generalizado.
Hasta nueve viviendas para validar la fabricación a mayor escala
La nueva fase del proyecto contempla producir hasta nueve viviendas en colaboración con Penquis, una entidad que trabaja en el ámbito de la vivienda y los servicios comunitarios. Las construcciones se desarrollarán en tres etapas, de forma que los investigadores puedan evaluar cada lote, introducir ajustes y aplicar las mejoras en la siguiente fase.
El objetivo principal es comprobar cómo puede evolucionar la tecnología desde la fabricación de una única vivienda demostrativa hasta un sistema de producción repetible. Para ello, la universidad utilizará las instalaciones de su nueva fábrica experimental, donde podrá estudiar la automatización de los procesos, los ritmos de producción y las condiciones necesarias para fabricar más unidades.
El proyecto cuenta con cuatro millones de dólares de financiación federal y busca contribuir, además, a ampliar la oferta de vivienda en la región de Bangor. La fabricación de los elementos fuera de la obra podría reducir la cantidad de trabajos que deben realizarse directamente en el emplazamiento, aunque los resultados en costes y tiempos deberán evaluarse durante el desarrollo del proyecto.
Aumentar la velocidad de impresión y automatizar el proceso
Uno de los avances que permite abordar esta nueva etapa es la mejora de la capacidad de fabricación de la universidad.
Según el equipo investigador, el sistema utilizado durante el desarrollo inicial de BioHome3D depositaba material a un ritmo aproximado de 45 kilogramos por hora. La impresora de mayor escala disponible actualmente puede alcanzar unos 227 kilogramos por hora, mientras que los equipos futuros podrían llegar a aproximadamente 454 kilogramos por hora.
Estas capacidades permitirán estudiar cómo influyen la velocidad de impresión y la automatización en la fabricación de los módulos. La investigación también deberá determinar cómo mantener la calidad y las propiedades de los materiales cuando se incrementa el ritmo de producción.
La seguridad constituye otro aspecto pendiente de desarrollo. Antes de extender la aplicación de BioHome3D, será necesario avanzar en la resistencia al fuego de los materiales y completar los ensayos y verificaciones exigidos para acreditar que las viviendas cumplen los requisitos constructivos aplicables.
El proyecto representa así una nueva etapa en la valorización de residuos de madera mediante fabricación aditiva. La producción escalonada de hasta nueve viviendas permitirá evaluar tanto el comportamiento de las construcciones como la capacidad de reproducir el proceso industrial, dos factores necesarios para determinar si esta alternativa puede ampliarse más allá del entorno experimental.
[Este contenido procede de Wood Working Network Lee el original aquí]







