Después de Bens, la reducción de residuos y la reutilización vuelven al foco
Tres décadas después de la catástrofe
Greenpeace recuerda, con motivo del 30.º aniversario del colapso del vertedero de Bens, en A Coruña, la necesidad de transformar el modelo de gestión de residuos y reducir la generación de residuos desde el origen.
El 10 de septiembre de 1996, el vertedero, que había acumulado durante dos décadas más de un millón de toneladas de basura, sufrió un colapso provocado, según Greenpeace, por la acumulación masiva de residuos, las filtraciones y la acumulación de gases. Entre 100.000 y 200.000 toneladas de residuos se precipitaron ladera abajo hasta O Portiño y alcanzaron el mar. El suceso provocó la muerte de un vecino de A Coruña, Joaquín Serantes, cuyo cuerpo no pudo ser recuperado.
Del vertedero de Bens a Nostián
La catástrofe impulsó cambios en el modelo de gestión de residuos de la ciudad. Greenpeace recuerda que el sellado y la recuperación ambiental del espacio requirieron una inversión superior a 10.000 millones de pesetas y que la zona se transformó posteriormente en el Parque de Bens, con unos 600.000 metros cuadrados.
El desastre también contribuyó, según la organización, a la aprobación de la Ordenanza de Gestión de Residuos Municipales y al posterior impulso, en 1999, de la planta de tratamiento de Nostián. Esta instalación nació con un modelo basado en la separación, el reciclaje y el compostaje como alternativa a la incineración.
Tres décadas después, Greenpeace pone el foco precisamente en la situación de Nostián. La organización considera que la planta atraviesa un periodo de falta de inversión y modernización, con una concesión caducada y retrasos en la licitación de un nuevo contrato. Según su valoración, esta situación se ha traducido en bajas tasas de recuperación de materiales, un elevado rechazo de residuos destinados a vertedero y problemas operativos y laborales.
Reutilización y reducción frente al modelo de usar y tirar
Para Greenpeace, la principal lección de Bens no se limita a la gestión de los residuos una vez generados. La organización reclama actuar también sobre su generación y plantea dar prioridad a la reutilización frente al reciclaje, reducir la producción de plásticos de un solo uso y avanzar hacia sistemas de reutilización y rellenado.
Entre sus demandas figura asimismo la implantación del Sistema de Depósito, Devolución y Retorno, junto con una mayor responsabilidad de los productores y distribuidores sobre los residuos asociados a los productos que introducen en el mercado.
Greenpeace vincula estas reivindicaciones con la necesidad de reducir la presión sobre los sistemas de recogida y tratamiento. En su análisis, el reciclaje por sí solo no resulta suficiente para abordar el crecimiento de los residuos plásticos y debe acompañarse de medidas orientadas a prevenir su generación y favorecer la reutilización.
Una conmemoración con recogida y auditoría de residuos
Con motivo del aniversario, Greenpeace ha convocado para el 12 de septiembre una jornada de recogida y auditoría de residuos en la playa de Bens. La actividad pretende analizar, clasificar y cuantificar los residuos encontrados para obtener información sobre su composición, origen y volumen.
La organización plantea así el aniversario de la catástrofe como una oportunidad para recordar la transformación experimentada por la gestión de residuos en A Coruña y, al mismo tiempo, reclamar nuevas medidas de prevención, reutilización y reducción de los residuos generados.







