Según la Comisión Europea, los objetivos de reciclaje de baterías siguen siendo adecuados
La Comisión mantiene los objetivos actuales
La Comisión Europea ha concluido que los objetivos establecidos para el reciclaje de residuos de baterías y la recuperación de los materiales que contienen siguen siendo adecuados. La evaluación, adoptada el 11 de septiembre de 2026, analiza la evolución del mercado, los avances tecnológicos, la disponibilidad de materias primas y los progresos científicos y técnicos relacionados con las diferentes tecnologías de baterías.
El análisis presta especial atención a la evolución de las tecnologías de baterías y a la disponibilidad actual y prevista de cobalto, cobre, plomo, litio y níquel, materiales considerados relevantes para las cadenas de suministro europeas.
Equilibrio entre recuperación y viabilidad industrial
Según la evaluación, los objetivos vigentes permiten mantener un nivel de exigencia suficiente para impulsar la transición hacia una economía circular y favorecer la innovación y la inversión en el reciclaje de baterías, sin imponer una carga excesiva sobre una industria que todavía se encuentra en crecimiento.
A partir de este análisis, la Comisión considera que no existen motivos para modificar los objetivos actuales, aunque señala la necesidad de continuar siguiendo la evolución científica y tecnológica y los cambios del mercado.
La evaluación también relaciona estos objetivos con la resiliencia de las cadenas europeas de suministro de materias primas necesarias para la movilidad sostenible y la neutralidad climática. Mantener los materiales recuperados dentro del circuito productivo contribuye, según la Comisión, a reducir la dependencia de fuentes externas y a reforzar la competitividad de la economía circular europea.
Objetivos diferenciados según el tipo de batería
El Reglamento europeo de baterías establece objetivos específicos de eficiencia de reciclaje. Para el 31 de diciembre de 2025, la eficiencia debía alcanzar al menos el 75 % para las baterías de plomo-ácido, el 65 % para las baterías basadas en litio, el 80 % para las de níquel-cadmio y el 50 % para las demás baterías.
Para el 31 de diciembre de 2030, los objetivos aumentarán hasta el 80 % para las baterías de plomo-ácido y el 70 % para las basadas en litio, calculados sobre el peso medio.
A estos objetivos de eficiencia se suman metas específicas para la recuperación de materiales. Para finales de 2027, el reciclaje deberá alcanzar una recuperación mínima del 90 % de cobalto, cobre, plomo y níquel y del 50 % de litio. En 2031, estos porcentajes aumentarán al 95 % para cobalto, cobre, plomo y níquel y al 80 % para litio.
Una evaluación que se repetirá periódicamente
La revisión forma parte del mecanismo establecido por el Reglamento europeo de baterías, que obliga a la Comisión a evaluar al menos cada cinco años si los objetivos necesitan ser modificados en función de los cambios tecnológicos, científicos y de mercado.
La próxima evaluación deberá realizarse, como máximo, el 18 de agosto de 2031. El análisis actual contó con el apoyo técnico del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea.







