Proyecto REWINE explora la fabricación de piezas plásticas para maquinaria agrícola con restos de poda de vid
De los residuos vitivinícolas a nuevos materiales
Los restos de poda de la vid constituyen una fuente de biomasa que puede aprovecharse más allá de sus usos tradicionales. El proyecto REWINE busca desarrollar nuevas aplicaciones para estos subproductos del sector vitivinícola, tanto en agricultura como en la industria, mediante diferentes procesos de valorización.
En esta iniciativa participa Andaltec Centro Tecnológico, que trabaja en el aprovechamiento de la fracción leñosa de la poda para desarrollar biocomposites poliméricos reforzados con fibras vegetales. Estos materiales combinan una matriz polimérica con componentes de origen biológico y se estudiarán para fabricar piezas destinadas a maquinaria agrícola.
El proyecto se enmarca en un modelo de economía circular orientado a convertir subproductos agrícolas en recursos aprovechables, aunque la viabilidad de las soluciones propuestas deberá comprobarse durante su desarrollo.
Tres líneas para valorizar la biomasa vitivinícola
REWINE contempla tres líneas de trabajo complementarias:
- La primera se centra en la extracción de compuestos bioactivos para formular bioestimulantes naturales destinados a mejorar la respuesta de los cultivos frente al estrés hídrico.
- La segunda estudia el aprovechamiento de los restos sólidos para elaborar biofertilizantes.
- La tercera línea aborda el desarrollo de nuevos materiales plásticos a partir de la poda de vid. En ella, Andaltec se encargará de acondicionar la biomasa, incorporarla a matrices poliméricas y producir y caracterizar los biocomposites resultantes en forma de granza, adecuada para su posterior transformación industrial.
La iniciativa pretende así explorar distintas salidas para los subproductos vitivinícolas, adaptando sus características a las necesidades de cada aplicación.
Ensayos para fabricar componentes de maquinaria agrícola
En el desarrollo de los biocomposites, la Universidad de Jaén colaborará en el tratamiento de los restos de poda, la formulación de los materiales y la realización de ensayos. Por su parte, Proinsur, empresa especializada en la inyección de plásticos, participará en la validación de los materiales mediante su aplicación en piezas reales para maquinaria agrícola.
El proyecto incluirá también un análisis de ciclo de vida del biocomposite seleccionado. Este estudio permitirá comparar su huella ambiental con la de los plásticos convencionales y evaluar si la incorporación de biomasa vegetal ofrece ventajas ambientales.
Por tanto, el desarrollo de estos materiales no implica que su sostenibilidad esté ya demostrada: será necesario conocer los resultados de los ensayos y de la evaluación ambiental para determinar su potencial de aplicación.
Trazabilidad y posibilidades de transferencia
REWINE prevé implantar un sistema de trazabilidad digital para registrar el recorrido de los subproductos desde su origen hasta los productos finales. El sistema permitirá seguir las cantidades de residuo valorizadas y conocer en qué aplicaciones se incorporan.
El proyecto aspira a que las soluciones desarrolladas puedan trasladarse a otros territorios y a otros cultivos leñosos, ampliando las posibilidades de aprovechamiento de la biomasa agrícola.
Un proyecto de cooperación entre tres comunidades autónomas
REWINE está coordinado por el Clúster Aragonés de los Medios de Producción Agrícolas y Ganaderos (CAMPAG) y reúne a entidades de Aragón, Cataluña y Andalucía. En el consorcio participan FEMAC, ATRIA, Codorníu, Cooperativa San Juan Bautista, Defeder, Andaltec, Proinsur y la Universidad de Jaén.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 599.976,23 euros y tiene previsto desarrollarse entre febrero de 2026 y julio de 2028. Se enmarca en el Plan Estratégico de la Política Agraria Común 2023-2027 y está cofinanciado por la Unión Europea, a través del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, y por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La iniciativa permitirá evaluar si los subproductos de la poda de vid pueden convertirse en materias primas para nuevos productos agrícolas e industriales, con especial atención a la viabilidad técnica de los materiales y a su comportamiento ambiental.
[Este contenido procede de ANDALTEC Lee el original aquí]







